Porque disfrutar de las vacaciones también significa disfrutar de los placeres de la vida, es normal reunirse con la familia o los amigos alrededor de una buena mesa y sucumbir a algunos placeres gastronómicos. Con su rica variedad de paisajes, Cataluña le invita a recargar las pilas mientras se deleita con sus productos locales y sus excelentes vinos.

Descubra la gastronomía local durante sus vacaciones en el Camping les Flamants Roses****

Una gastronomía llena de color


Los Pirineos Orientales, una tierra con carácter situada entre el mar y la montaña, pertenecen a la Cataluña francesa. Bordeados por el Mediterráneo y cercanos a la frontera española, disfrutan de un terruño único, influenciado por la cultura catalana y las tradiciones culinarias ibéricas.

La gastronomía local está decididamente orientada hacia la cordialidad y la autenticidad. En cuanto a los platos salados, encontramos especialidades emblemáticas como los cargols (caracoles asados a la brasa, que suelen degustarse en las fiestas populares), los calçots (cebollas tiernas y dulces cocinadas al fuego y servidas con salsa romesco casera) o el arroz con azafrán, inspirado en los platos típicos mediterráneos, a veces acompañado de marisco o carnes locales.

Los amantes de los embutidos disfrutarán con productos artesanales como el fuet catalán, la longaniza o la botifarra, una salchicha tradicional con hierbas o pimentón. Los quesos de montaña, procedentes de ganaderías locales, acompañan perfectamente estos platos, que a menudo se sirven como aperitivo con un chorrito de aceite de oliva del Rosellón.

A esto se suman las tapas catalanas, revisadas al estilo francés, que realzan los productos locales: pimientos marinados, anchoas de Collioure, aceitunas partidas o pan con tomate.

Y para que no se pierda nada de esta riqueza culinaria, durante su estancia dispondrá de una guía digital accesible desde su smartphone con las mejores direcciones de restaurantes de los alrededores, la ocasión perfecta para saborear las especialidades locales en establecimientos cuidadosamente seleccionados.

Dulces catalanes: una tierra de sabores dulces


No se puede descubrir los Pirineos Orientales sin probar sus dulces delicias, fruto de un saber hacer ancestral que combina tradiciones catalanas e influencias mediterráneas.

Entre los imprescindibles se encuentran las famosas rousquilles, pequeñas galletas redondas y fundentes, recubiertas de un glaseado de azúcar aromatizado con limón o anís. Dulce y ligera, esta pastelería típica se puede degustar tanto con un café como de postre.

Otra especialidad emblemática es el pa d’ou, un pan de Pascua ligeramente brioche, a menudo aromatizado con flor de azahar, que se encuentra en las fiestas tradicionales. En la misma línea, el tortell es un brioche en forma de corona, a veces relleno de fruta confitada o crema.

En verano, da paso a la frugalidad soleada con las frutas de la tierra, especialmente los albaricoques del Rosellón, los melocotones de viña o las cerezas negras, que se encuentran en mermeladas, clafoutis o simplemente se degustan frescas en la mesa del desayuno.

 No se pierda tampoco la crema catalana, prima de la crema quemada, aromatizada con canela y limón, de textura cremosa bajo una fina capa de azúcar caramelizado.

Todas estas delicias se pueden encontrar en panaderías, pastelerías y mercados locales, o como postre en los restaurantes que podrá descubrir gracias a su guía digital.

Viñedos y reputación vitícola del Rosellón


Los Pirineos Orientales no solo ofrecen una gastronomía con carácter, sino que también albergan uno de los viñedos más antiguos y diversos de Francia. Con 320 días de sol al año, 40 kilómetros de playas de arena fina, majestuosas montañas y viñedos que se extienden hasta donde alcanza la vista, el entorno es ideal para el cultivo de la vid… y para degustar sus mejores expresiones.

El viñedo de los Pirineos Orientales (Rosellón) goza de una reputación excepcional gracias a su diversidad climática, geológica y cultural, y sus vinos, en particular los Vins Doux Naturels, están considerados como uno de los orgullos vitivinícolas de Francia.

Paralelamente, los vinos secos (tintos, blancos y rosados) también están experimentando un aumento de calidad, impulsados por la diversidad de suelos y variedades de uva (garnacha, cariñena, syrah, macabeo…).

Situado entre el Mediterráneo y la montaña, el Rosellón goza de un entorno ideal para el cultivo de la vid, con un mosaico de suelos (esquistos, arcilla, caliza, granito…) que favorecen la expresión de terruños distintos.

El viñedo se estructura en torno a 14 DOP (entre ellas Banyuls, Maury, Rivesaltes, Collioure, Côtes du Roussillon) y 3 IGP (Côtes Catalanes, Côte Vermeille…).

Los vinos dulces naturales, elaborados según el método ancestral del mutage (interrupción de la fermentación mediante la adición de alcohol), representan el alma vitícola del Rosellón, encarnando una tradición secular y una gran riqueza aromática.

El Rosellón es hoy en día el líder francés de los vinos dulces naturales y sigue siendo reconocido por su capacidad para combinar tradición e innovación vitivinícola.

Estos vinos han ganado fama mundial, especialmente por su complejidad, su equilibrio entre dulzura y frescura, y su increíble diversidad (estilos Ámbar, Granate, Gran Cru, etc.).

Visitas y catas: algunas bodegas imprescindibles


Para descubrir la riqueza vitícola del Rosellón, nada mejor que visitar bodegas emblemáticas y vivir una experiencia sensorial.

Domaine de La Rectorie (Banyuls-sur-Mer): vinos dulces naturales con denominación de origen protegida (DOP) Banyuls y vinos secos con DOP Collioure.

Particularidad: finca familiar fundada en 1984, regentada por los hermanos Parcé, en un terruño cargado de historia.

Terres des Templiers (entre Collioure y Banyuls)

Produce Banyuls excepcionales, procedentes de terrazas escarpadas y de una viticultura 100 % manual.

Finca reconocida por sus vinos excepcionales (Grand Cru Président Henri Vidal, etc.) con aromas profundos y mediterráneos.

Mas Amiel (Maury)

Especialidad: VDN DOP Maury de gran finura.

El saber hacer de la finca se basa en una precisión poco común en la mutación, lo que garantiza el equilibrio perfecto entre azúcar y frescura.

Cave coopérative des Vignerons de Maury

Ofrece vinos Maury ámbar de excelente calidad, en particular cuvées ámbar envejecidas en barricas.

Algunas añadas destacadas (crítica y prensa)

Domaine Fontanel – Maury Grenat: aroma a cereza negra y frutas confitadas, paladar suave y sedoso.

Coume del Mas – Banyuls Rimage Galateo: aroma a ciruela, final a cacao, muy armonioso.

Domaine Rière Cadène – Muscat de Rivesaltes 2022: notas cítricas, delicada dulzura.

Terrassous – Rivesaltes Ambré 6 años: miel de flores, mermelada de albaricoque, final redondo.